¿Qué tan saludables están tus finanzas?

Cuando pensamos en nuestra salud, solemos prestar atención a cómo nos sentimos, cuánto ejercicio hacemos, cómo dormimos o qué comemos. Pero hay otro aspecto que también influye en nuestro bienestar y que muchas veces dejamos de lado: nuestra salud financiera. 

Tener finanzas saludables no significa tener mucho dinero, no gastar o dejar de disfrutar lo que ganas. Significa saber cómo administrar tus recursos, cubrir tus necesidades actuales y, al mismo tiempo, prepararte para las metas y situaciones que puedan venir. 

La buena noticia es que no necesitas hacer cálculos complicados para saber cómo están tus finanzas. Algunas preguntas pueden ayudarte a identificarlo. 

Haz un diagnóstico rápido de tus finanzas 

Pregúntate

¿Llegas al final del mes con dinero disponible? 
Si constantemente necesitas usar tu tarjeta de crédito o pedir dinero prestado, puede existir un desequilibrio entre lo que ganas y lo que gastas. 

¿Podrías enfrentar un imprevisto sin endeudarte? 
Una reparación, un gasto médico o cualquier emergencia puede ser más fácil de enfrentar cuando tienes un ahorro que te respalde. 

¿Ahorras todos los meses? 
No importa si al principio es una cantidad pequeña. Lo importante es crear el hábito y mantener la constancia. 

¿Tus deudas están bajo control? 
Tener una deuda no es algo negativo. El problema aparece cuando los pagos ocupan una parte importante de tus ingresos o solo puedes cubrir los pagos mínimos. 

¿Estás ahorrando para el futuro? 
Tus finanzas no deberían enfocarse en cubrir los gastos del mes. También es importante destinar recursos para metas como comprar una vivienda o prepararte para el retiro. 

Si algunas de estas preguntas te hicieron reflexionar, no significa que estés haciendo todo mal. Significa que ya identificaste dónde puedes empezar a mejorar.

¿Cómo empezar a mejorar tu salud financiera?

1. Conoce tus números 
Revisa cuánto ganas, cuánto gastas y cuánto debes. Llevar un presupuesto sencillo te ayudará a entender en qué utilizas tu dinero y dónde puedes hacer ajustes. 

2. Define una meta 
Establece un objetivo financiero concreto: crear un fondo para emergencias, pagar una deuda, comprar algo que necesitas o alcanzar una meta personal. Tener un propósito hace más fácil mantener el hábito. 

3. Haz del ahorro un hábito 
Incluye el ahorro dentro de tu presupuesto y automatízalo para que una parte de tus ingresos se destine a tus metas antes de que tengas oportunidad de gastarla. 

Una herramienta para cuidar tus finanzas

Si tu empresa cuenta con Caja de Ahorro ODESSA, tienes una herramienta que puede ayudarte a hacer del ahorro un hábito. 

Puedes establecer una cuota de ahorro que se descuenta de tu nómina de forma periódica, consultar tus movimientos y mantener tus recursos organizados para alcanzar diferentes metas. 

La ventaja del ahorro automático es que no tienes que depender de la fuerza de voluntad para ahorrar cada mes. El ahorro se convierte en parte de tu rutina financiera.

Pequeñas decisiones pueden hacer una gran diferencia 

Tener finanzas saludables no es algo que se logra de un día para otro. Se construye con decisiones constantes: conocer tus números, controlar tus deudas, ahorrar de manera periódica y aprovechar las herramientas que tienes disponibles. 

Si tu empresa te ofrece la Caja de Ahorro ODESSA, aprovecha este beneficio y úsala desde ods.com.mx.  

Si eres una empresa interesada en ofrecer Caja de Ahorro ODESSA a tus colaboradores, escríbenos a ventas@ods.com.mx y descubre cómo podemos ayudarte a impulsar su bienestar financiero. 

El costo oculto de guardar tu dinero en efectivo

En México, la palabra inflación aparece constantemente en las noticias. Aunque a veces suene como un término lejano o complejo, es fundamental comprenderla porque impacta directamente en nuestro bolsillo. 

En julio de 2025, la inflación anual en México se ubicó en 3.51%, la cifra más baja desde diciembre de 2020. A simple vista esto suena alentador, pero no debemos olvidar algo clave: la inflación es acumulada. Aunque el indicador disminuya, los precios no retroceden. Es decir, quizá dejemos de ver aumentos tan acelerados, pero la leche, el transporte o la renta no volverán a los precios de hace unos años. 

¿Qué es la inflación y cómo afecta tu bolsillo?

La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios en la economía. En términos simples: con la misma cantidad de dinero, compras menos que antes. 

Por ejemplo, si hace algunos años llenabas tu carrito del súper con $2,000 y hoy, con esa misma cantidad, apenas cubres lo básico, eso es inflación en acción. 

Pero aquí viene un punto muy interesante: no todos vivimos la inflación de la misma manera. Existe la llamada inflación personal, que refleja el incremento en los precios de los productos y servicios que tú consumes habitualmente. 

Es decir, si gastas más en renta, transporte o educación, tu inflación personal puede ser más alta que la oficial. En cambio, alguien que gasta más en otros rubros puede experimentarla de forma distinta. 

Por eso es clave llevar un presupuesto o control de gastos: solo registrando ingresos y egresos puedes identificar cómo suben los precios en tu vida diaria y así tomar mejores decisiones. 

Guardar dinero debajo del colchón: un error costoso

Muchas personas creen que ahorrar significa simplemente guardar efectivo. Sin embargo, tener dinero guardado en casa o en cuentas bancarias sin rendimiento es, en realidad, una forma de perder dinero con el tiempo. 

¿Por qué? Porque la inflación trabaja en silencio. 
Si guardas $10,000 en efectivo durante un año y la inflación fue de 3.51%, al final ese dinero tendrá menos valor real. ¿La razón? Los precios de productos y servicios aumentaron, y con esos mismos $10,000 ya no podrás comprar lo mismo que antes. 

En otras palabras: aunque la cantidad de billetes no cambie, su capacidad de compra disminuye porque todo cuesta más. 

La inflación es una realidad inevitable: con el tiempo, el dinero pierde valor. Sin embargo, podemos anticiparnos y tomar decisiones que nos protejan. Guardar efectivo significa dejar que el tiempo juegue en contra; en cambio, ahorrar en esquemas con rendimientos permite mantener el poder adquisitivo y construir un futuro más estable. 

¿Cómo proteger tus ahorros frente a la inflación?

La mejor forma de cuidar tu dinero es ponerlo a trabajar en instrumentos que generen rendimientos. Algunas recomendaciones: 

  • Evita guardar grandes cantidades en efectivo: Mantén solo lo necesario para gastos inmediatos. 
  • Busca rendimientos superiores a la inflación: Si el indicador es 3.51% anual, procura un instrumento que te dé más que eso para mantener e incluso aumentar el valor de tu dinero. 
  • Aprovecha tu Caja de Ahorro: Ahorrar a través de esquemas seguros, como los que ofrece ODESSA, te da disciplina, rendimientos y beneficios adicionales que el efectivo jamás te dará. 
  • Construye un fondo de emergencia: Tener un ahorro estructurado te da tranquilidad para enfrentar imprevistos sin necesidad de endeudarte. 

Ahorrar en la Caja de Ahorro ODESSA no solo es más seguro que hacerlo en casa: también es una estrategia inteligente para cuidar tu dinero frente a la inflación. Además, las empresas que ofrecen este tipo de beneficios fortalecen el bienestar financiero de sus colaboradores y generan mayor compromiso y confianza en sus equipos. 

En ODESSA sabemos que la estabilidad financiera empieza con el ahorro inteligente. Por eso diseñamos soluciones que ayudan tanto a empresas como a colaboradores a enfrentar los retos de la economía y blindar lo más valioso: su tranquilidad. 

¿Eres una empresa y quieres fortalecer el bienestar financiero de tu equipo con Cajas de Ahorro, Fondos de Ahorro o Planes de Pensiones? 
Escríbenos a ventas@ods.com.mx y descubre cómo podemos apoyarte. 

Ahorro Trimestral: La Estrategia Financiera que No Conocías

En general son pocos los mexicanos que ahorran, representando poco más del 30% de la población económicamente activa según el último Reporte Nacional de Inclusión Financiera (CNBV). Y de ellos, la gran mayoría ahorra en cuentas a la vista para tener su dinero a la mano. No obstante, el invertir tu ahorro a un plazo fijo te puede ayudar a mejorar tus finanzas más de lo que te imaginas.

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Buen fin 2018

Las cinco claves para realmente aprovechar el próximo Buen Fin 2018

Buen fin 2018

Del próximo viernes 16 al lunes 19 de noviembre se llevará a cabo El Buen Fin 2018. Como cada año, los comercios ofrecerán diferentes ofertas, la mayoría limitadas a facilidades de financiamiento. ¿Quieres realmente aprovechar ése fin de semana? ¡En esta ocasión te diremos como!

1. Enfócate en lo que realmente necesitas

Si estás pensando en aprovechar las ofertas del Buen Fin para comprar algo, primero pregúntate si en verdad ése producto te es imprescindible, si el dinero que vas a destinar no te podría servir para algo más importante, y si tienes en realidad el dinero para comprarlo sin endeudarte. Si no cumples con estos tres requisitos, ¡Es que no lo necesitas! Por tanto, mejor dale un mejor uso a tu dinero.

2. Compara precios un par de semanas antes

Por ello publicamos este artículo 2 semanas antes de El Buen Fin: ¡Para que puedas comparar precios! Como seguramente has escuchado, muchos comercios suelen engañar al consumidor promocionando grandes ofertas… Ofertas que realmente aplican sobre precios inflados. Con esto los clientes terminamos pagando – en el mejor de los casos – un precio apenas ligeramente inferior al que comúnmente tiene el artículo.

Así que, ¡aprovecha los próximos dos fines de semana para comparar precios! Haz una lista de los lugares donde hayas encontrado el artículo que buscas ordenándolos del lugar más económico al más caro. No olvides incluir los precios observados.

3. Compara las promociones reales durante el Buen Fin 2018

El día que inicia el Buen Fin, acude a los primeros 5 lugares de tu lista. Como tienes los precios originales, ¡puedes comparar las promociones!

Con esto te será más sencillo identificar cuál de los comercios tiene realmente la mejor promoción del producto que estás buscando.

4. Al evaluar la promoción, considera la fotografía completa

En una ocasión conseguí un descuento de 60% por una pantalla plana que estaba buscando. Pero ojo: No es que el comercio tuviera la promoción del 60%

  • El comercio otorgaba cierto porcentaje de descuento;
  • Adicionalmente, por la promoción se depositaba una cantidad adicional en una tarjeta de lealtad de la misma tienda;
  • Y, por si fuera poco, el banco de mi tarjeta de crédito bonificaba una mensualidad si se compraba a meses sin intereses.

5. No acudas a «curiosear» a los comercios

Si no has planeado comprar un producto en especial y no has comparado precios, ¡No vayas a las tiendas! Si «vas a ver qué encuentras«, no te extrañe que al final salgas con productos que no planeabas comprar, pagando un precio del que quizá después te vayas a arrepentir, y gastando dinero que no tenías para pagar. En este caso, el refrán popular «El que busca, encuentra«, juega en tu contra.

Así que ya lo sabes: Sí es posible encontrar buenas promociones, pero tienes que prepararte para ello.

¡Éxito!

Referencias