Cuando una empresa piensa en el bienestar de sus colaboradores, probablemente vienen a la mente conceptos como salud física, salud mental, flexibilidad o equilibrio entre la vida personal y laboral. Sin embargo, existe otro componente que cada vez cobra mayor relevancia: el bienestar financiero.
Y aquí vale completamente la pena hacerse una pregunta:
¿qué tan saludable es financieramente tu equipo?
Y la respuesta no dependerá únicamente de cuánto ganan tus colaboradores. Una persona puede tener un buen salario y, aun así, vivir constantemente preocupada por el dinero. La verdadera salud financiera también tiene que ver con su capacidad para administrar sus ingresos, enfrentar imprevistos, evitar un endeudamiento excesivo, ahorrar y avanzar hacia sus metas.
El bienestar financiero también es bienestar laboral
Los problemas financieros difícilmente se quedan fuera de la oficina. Un colaborador preocupado por llegar a fin de mes, pagar sus deudas o resolver un gasto inesperado puede llevar esa preocupación consigo durante su jornada laboral por días, semanas o meses. El estrés financiero puede afectar su concentración, tranquilidad y desempeño, e incluso contribuir al ausentismo y a la búsqueda de otras oportunidades laborales.
Por eso, hablar de bienestar financiero ya no debería considerarse únicamente un asunto personal. Para las organizaciones también puede convertirse en un componente de su estrategia de bienestar y retención de talento.
Y claro que no se trata de que la empresa sea responsable de las decisiones financieras de cada persona, sino de preguntarse qué herramientas puede poner a su alcance para ayudarla a construir mayor estabilidad.
¿Cómo saber si tus colaboradores necesitan mayor apoyo financiero?
Existen algunas señales que pueden ayudar a las empresas a identificarlo. Por ejemplo, solicitudes recurrentes de adelantos de nómina o préstamos, preocupación constante por temas económicos, poca participación en esquemas de ahorro o la percepción de que las prestaciones actuales no responden a las necesidades reales de los colaboradores.
La buena noticia es que las empresas tienen la posibilidad de contribuir a cambiar esta realidad.
Del salario a la construcción de patrimonio
Ofrecer un salario competitivo es importante, pero también lo es brindar herramientas que permitan a los colaboradores administrar mejor sus recursos y construir patrimonio a lo largo del tiempo.
Beneficios como la Caja de Ahorro, el Fondo de Ahorro y los Planes de Pensiones pueden convertirse en aliados para lograr esta estrategia.
A través de las soluciones de ODESSA, las empresas pueden facilitar mecanismos que fomenten diferentes etapas de la vida financiera de sus equipos: desde crear el hábito de ahorrar y prepararse para un imprevisto, hasta construir metas de mediano plazo o comenzar a pensar en el retiro.
Además, ODESSA facilita la individualización de cuentas, ofreciendo a cada colaborador transparencia y autogestión para consultar sus movimientos y dar seguimiento a sus recursos. De esta manera, la tecnología también se convierte en una herramienta para acercar los beneficios financieros a las personas.
Una prestación que también fortalece tu estrategia de talento
En un mercado laboral en el que las personas evalúan cada vez más el paquete completo de compensaciones y beneficios, preocuparse por su bienestar financiero puede convertirse en un diferenciador.
La pregunta, entonces, ya no es solamente cuánto paga tu organización, sino: ¿qué herramientas les está dando a sus colaboradores para construir una vida financiera más saludable?
¿Quieres fortalecer el bienestar financiero de tus colaboradores y, al mismo tiempo, tu estrategia de atracción y retención de talento? Escríbenos a ventas@ods.com.mx y descubre cómo las soluciones de ODESSA pueden apoyar a tu empresa.

