Cómo aprovechar la magia del Interés Compuesto a tu favor

Interés Compuesto

Si ya tienes la disciplina del ahorro, has dado un gran paso para tener tus finanzas sanas. Si te has preocupado porque tu ahorro te brinde buenos intereses, ¡Felicidades! Ya que lo estás protegiendo de la inflación. Pero si lo que buscas es tener un futuro tranquilo, entonces necesitas una habilidad más: Que tu dinero trabaje para ti de forma eficiente, multiplicando tus ganancias.

¿Qué es el interés compuesto?

Cuando hablamos de intereses, estamos hablando de las ganancias que te generó del dinero que depositaste. Supongamos que depositas $1000 a una tasa del 10% anual. Cada año ganarías $100, los que, en 10 años, sumarían otros $1000. En pocas palabras, duplicaste tu capital.

Pero ¿Qué pasa si también los intereses que ganaste te generaran la misma ganancia? Al final del primer año también tendrás $100, pero, al final del segundo, tu ganancia será de $110.

¿Cómo es esto posible? Al final del primer año tienes el dinero que depositaste ($1000) y tu ganancia ($100). Es decir, tu saldo es de $1100. De esta forma, al final del segundo año, tu ganancia del monto que depositaste siempre es de $100, pero, gracias a los intereses del año anterior, tienes $10 más, es decir, $110.

Veamos en la siguiente tabla cómo se comporta tu dinero a lo largo de los 10 años del ejemplo:

Ejemplo de interés compuesto

Como puedes observar, al poner a trabajar a tus ganancias junto con el dinero que depositaste, terminas recibiendo un 50% más que con el interés simple. $1593 de ganancia acumulada, en vez de los $1000 que veíamos al principio.

El interés compuesto no es otra cosa que ganar interés sobre los intereses que has ganado, lo que exponencía la productividad de tu dinero.

¿Cómo hago que el interés compuesto trabaje para mí?

Sencillo: Piensa en grande y a largo plazo.

En la era de las criptomonedas, muchos sueñan con duplicar su dinero de la noche a la mañana. Y si bien es cierto que es posible lograrlo, es igualmente posible que tu dinero se reduzca a la mitad también de un día para el otro. En pocas palabras, daría lo mismo que buscaras duplicar tu dinero en un casino.

Es bueno que tengas un fondo de emergencias, y que ahorres para gastos que sabes que tendrás en el corto plazo como son las inscripciones de tus hijos, los gastos navideños o vacaciones familiares.

Pero pon tu vista en proyectos de 10 años o más: Comprar una casa, los estudios universitarios de tus hijos pequeños, independizarte de tu trabajo poniendo tu propio negocio, o un retiro tranquilo, sin preocupaciones de dinero, a una edad temprana.

En estos proyectos de largo plazo es donde el interés compuesto hace su magia, provocando que tu propio dinero sea quien trabaje para ti para alcanzar tus objetivos.

¡Éxito!

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