Fondo de Estudios, la clave para que a tus hijos sólo los limiten sus sueños

¿Cómo funcionan los fondos de estudios?Una preocupación de todo padre, es la educación de sus hijos. Y si bien el abanico de opciones incluye universidades públicas de buen nivel y bajo costo, hay carreras que requieren materiales o equipos que pueden llegar a ser muy costosos, y que no están incluidos en colegiaturas ni contemplados en las becas.

La mayoría de los padres piensan seriamente en los estudios universitarios de sus hijos hasta que éstos están en preparatoria. Consideran que, mientras sus hijos no sepan qué estudiar, no vale la pena considerar los costos de la universidad. Porque, si se va a una universidad pública, ¿Para qué preocuparse?

El problema viene cuando la carrera que quieren estudiar no está contemplada en las universidades públicas. Y quizá ni siquiera en las privadas de la ciudad donde vive. ¿Qué sucede entonces?

  • Los hijos tienen que ajustar sus sueños y objetivos a la oferta educativa que está al alcance de sus padres,
  • Los padres hacen verdadera magia para conseguir darle a sus hijos los estudios que desean, ajustando – e incluso sacrificando – el presupuesto familiar,
  • Ya sean los padres o los hijos quedan endeudados, siendo en ocasiones deudas que tardan décadas en pagarse.

Lo anterior se podría evitar si, desde pequeños, se comienza a ahorrar para la educación de los hijos.

1) Determina un monto fijo a la quincena para el fondo de estudios de tus hijos

¿Cuánto? Lo más que puedas. En gran parte depende de la edad que tengan. Para niños menores de 5 años, un monto ideal estaría entre el rango de 500 y mil pesos al mes para una universidad promedio nacional. ¡Excesivo para quien gana un salario mínimo! Lo sé, y por ello digo explícitamente «lo más que puedas», siendo el monto indicado tan solo una referencia.

2) Escoge dónde ahorrar el fondo de estudios

Busca opciones que te brinden altos rendimientos y beneficios fiscales. Existen instrumentos especializados que brindan exención de impuestos en Fondos Educativos. Las cajas de ahorro de trabajadores, en particular, están exentas de impuestos, siendo el ahorro a diciembre una excelente opción para que el dinero del fondo crezca a la par que tus hijos.

3) ¿Y los seguros educativos?

Son una buena opción, y garantizan que, en caso de pasarte algo, tus hijos puedan continuar con sus estudios. Sin embargo, suelen ser costosos (por encima de los mil a mil quinientos pesos), sin la flexibilidad de incrementar o disminuir tus aportaciones según fluctúen tus ingresos.

4) ¿Y si al final no se requiere el dinero?

Desde luego, es posible que tu hijo termine estudiando en una universidad pública en una carrera que no represente mayores gastos. O incluso, que decida no estudiar. Ya será tu decisión si le das ese dinero para que pueda invertir en su negocio (ya sea como profesionista independiente, o en algún emprendimiento), o en sí mismo (diplomados, maestrías, especializaciones en el extranjero).

La ventaja del dinero ahorrado, ¡es que te brinda la libertad de poder decidir!

Y eso, como padres, es el mejor legado que podemos brindar a nuestros hijos.

¡Éxito!

Mauricio Priego

Co-Fundador de Practifinanzas, portal dedicado a la difusión de la cultura financiera auxiliando a nuestros lectores a mejorar sus finanzas personales a través de artículos de divulgación, asesoría y herramientas de apoyo.

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