Errores comunes al ahorrar a Plazo Fijo

Todos quisiéramos recibir mayores intereses por nuestro ahorro, ¿no es así? Y uno de los caminos para conseguirlo es depositando nuestro dinero en cuantas de Plazo Fijo, es decir, cuentas de ahorro donde la entidad financiera nos ofrece mejores rendimientos con el compromiso de que mantengamos en ellas el dinero por un periodo de tiempo definido. Si bien la estrategia es buena – y de hecho, muy recomendable -, el no tener ciertos cuidados nos pone en riesgo de necesitar retirar nuestro dinero antes de que se venza el plazo acordado, lo que en muchas ocasiones conlleva a que nos cobren comisiones por retiro anticipado diluyendo así nuestras ganancias.

¿En qué debemos fijarnos al momento de manejar una cuenta de Plazo Fijo?

1. No deposites en tu cuenta a plazo dinero que necesitas en tu día a día. Si bien esta afirmación pareciera obvia, es una realidad que algunas personas, ya sea por descuido, confusión e incluso por ambición, se quedan sin liquidez viéndose orilladas a realizar retiros anticipados (con la comisión correspondiente) o a utilizar su tarjeta de crédito.

2. Confirma que la fecha en que necesitarás el dinero es posterior a la fecha de vencimiento. Un ejemplo sería el depositar el dinero de la renta en una cuenta de ahorro a 30 días el día 15 del mes, sin considerar que la renta debe pagarse el día 10. Con esto, el día 10 no se tendría el dinero disponible ya que faltarían 5 días para que venza el periodo del ahorro.

3. Anota en tu agenda la fecha de vencimiento de tu ahorro, ya sea para que re-inviertas tu capital, o para que lo retires parcial o totalmente según tus necesidades. Esto es especialmente delicado si la cuenta a plazo re-invierte el capital de forma automática, ya que si no realizas el retiro en el momento oportuno, el dinero vuelve a quedar no disponible hasta el siguiente vencimiento.

4. No deposites todo tu dinero a plazo fijo. Aunque ya hayas separado el dinero que piensas ahorrar del que necesitas en tu día a día, en cualquier momento un imponderable podría enfrentarte a la necesidad de realizar un gasto no contemplado, como ocurre por ejemplo en caso de una enfermedad, ante un accidente o al requerir reparar algún bien que se descompuso. Por lo anterior es recomendable que mantengas un fondo de emergencias en alguna cuenta de ahorro a la vista (con disposición inmediata), así como el dinero que sabes requerirás en el corto plazo.

5. Maneja diferentes plazos dependiendo de los objetivos de tus diferentes fondos de ahorro con el propósito de alcanzar los mayores rendimientos posibles. Puedes encontrar algunos ejemplos en Las tácticas de ahorro – preparando tu futuro (Provisiones, Reservas y Fondos).

6. No te desesperes si  descubres alguna cuenta que estuviera dando mayores rendimientos que aquella en la que tienes tu dinero. Como la tasa de interés se determina al comienzo del plazo y se mantiene invariable a lo largo del mismo, es probable que en algún momento una cuenta con un plazo menor al que contrataste comience a dar rendimientos mayores. Usualmente las comisiones por retiro anticipado eliminarían el beneficio que buscarías al cambiar de cuenta, por lo que lo recomendable es que esperes a que concluya el plazo, y si aún es oportuno, entonces retires tu dinero para depositarlo en la nueva cuenta.

7. Compara peras con peras al momento de escoger en qué cuenta depositar tu dinero. Por ejemplo, los intereses que te paga una Caja de Ahorro de Trabajadores se encuentra exenta de impuestos, de manera que aunque la tasa fuese incluso menor en poco más del 1% de una cuenta a plazo bancaria, en la práctica recibirías mayor dinero en la primera que por la segunda, ya que en ésta última te detendrían impuestos por los intereses que te pagó el banco. Un elemento útil para esta comparación es la Ganancia Anual Total (GAT), aunque tiene el “pero” de que no contempla los impuestos retenidos.

8. Entre mayor sea el plazo, mayor respaldo debe ofrecerte la entidad a la que confíes tu dinero. Bancos y Cajas de Ahorro Populares deben estar registrados de alta ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), mientras que las Cajas de Ahorro para Trabajadores requieren estar sólidamente constituidas contando con personalidad jurídica (ya sea una Asociación Civil o un Fideicomiso) y siendo administradas por un Comité Técnico.

Pon en práctica los puntos anteriores y cosecharás los frutos de tu ahorro… sin verlo mermado por la plaga de las comisiones.

¡Éxito!

Mauricio Priego

Co-Fundador de Practifinanzas, portal dedicado a la difusión de la cultura financiera auxiliando a nuestros lectores a mejorar sus finanzas personales a través de artículos de divulgación, asesoría y herramientas de apoyo.

3 Comments

    • Hola Cristian,
      En general el Ahorro a Diciembre sólo puede retirarse hasta el mes de diciembre. Sin embargo, cada empresa tiene sus propias políticas sobre cómo disponer de ése dinero en casos extraordinarios.
      Por tanto acércate al departamento de Recursos Humanos de tu empresa y expónles tu situación. Ellos te indicarán cuál es el camino a seguir.
      Excelente día!

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