El Fondo de Emergencias, importancia y trucos para crearlo

Uno de los lemas favoritos de los bancos para colocar sus tarjetas de crédito y préstamos personales es «pueden servirte para una emergencia». Y es curioso, porque la realidad es que con ellos sólo logras ganar algo de tiempo ya que finalmente tendrás que pagar esa deuda… junto con los intereses generados (los bancos no son precisamente damas de la caridad). Una solución real es que al momento de la emergencia tengas dinero a tu disposición para enfrentarla, pero ¿es esto posible cuando la mayoría de nosotros vivimos al día? 

El secreto está en construir tu propio Fondo de Emergencias, es decir, dinero que ahorras para hacer frente a situaciones no planeadas en las cuales necesitas liquidez en el momento para hacerles frente, salvaguardando con ello a tus seres queridos, su salud, tus bienes y a tu bolsillo.

Ahora bien, formar tu Fondo de Emergencias no es tanto un tema de dinero, sino de perseverancia y disciplina:

1) Incluye en tu presupuesto un rubro específico para separar el dinero que destinarás a emergencias futuras, no requiriéndose más de 1 a 3 pesos por cada $100 que ganes. Como recomendación, en un principio haz el esfuerzo de ahorrar 3 pesos disminuyendo el importe conforme tu fondo vaya creciendo.

2) La razón de ser del Fondo de Emergencias es tener el dinero disponible en el momento que lo necesites, por lo que es recomendable que lo tengas en una cuenta a la vista de preferencia asociada a una cuenta con tarjeta de débito (para tener facilidad de pago y retiro de efectivo).

3) De contar con una caja de ahorro de trabajadores, es una buena idea solicitar el que se te descuente directamente de tu pago de nómina el importe de tu ahorro depositándose en tu cuenta. Adicionalmente sus intereses libres de impuestos podrían ayudarte a mantener el poder adquisitivo de tu dinero.

4) Una vez que tu fondo alcanza un monto el cual te permita enfrentar gastos menores, el excedente puedes ponerlo en alguna cuenta de ahorro a plazo (lo ideal es que sea a lo mucho a un mes) buscando en lo posible proteger tu fondo de la inflación a través de los intereses que el ahorro a plazo te pague.

5) ¿Cuánto dejar en la cuenta de ahorro a la vista y cuánto depositar en la cuenta a plazo? Una forma de determinarlo es tomar como referencia el importe necesario para cubrir 4 citas con un médico (Este método lo he seguido por muchos años y me ha dado buen resultado). Como ejemplo, donde vivo los honorarios promedio son de $600, por lo que el Fondo base de Emergencia en la cuenta a la vista debería ser de $2400, depositando en la cuenta de ahorro a plazo las siguientes aportaciones.

Como puedes ver, formar tu Fondo de Emergencias no es complejo, aunque requiere que sigas algunas reglas para que cumpla de la mejor manera con su objetivo:

  • Tu Fondo de Emergencias es para enfrentar una emergencia, así que no dudes en usarlo. Esto lo subrayo porque he conocido a personas que prefieren endeudarse antes de tocar el dinero del fondo, confundiendo así el objetivo del fondo (enfrentar financieramente un evento no contemplado) con el de un ahorro de mediano o largo plazo (reunir dinero para el retiro, vacaciones, estudios o para poner en el futuro un negocio). Para esto último lo mejor es incluir en tu presupuesto un rubro específico dedicado al ahorro.
  • Usa tu fondo sólo en emergencias, es decir, en situaciones en las que está en riesgo la salud o integridad de tu familia, o que te podría provocar gastos mayores de no atenderlo de forma oportuna. He conocido a personas que consideran una “emergencia” comprar una revista de colección, ir a ver un partido con los amigos o viajar a ver la presentación de un artista en otra ciudad… si lo vemos fríamente, ninguna de éstas son emergencias.
  • Si por algún motivo no tienes acceso a tu ahorro a la vista en el instante en que necesitas el dinero, puedes pagar lo relativo a la emergencia con tu tarjeta de crédito siempre y cuando cubras ese pago antes de la fecha límite de pago, tomando para ello el dinero correspondiente de tu Fondo de Emergencias.

Es claro que el Fondo de Emergencias no es suficiente para cubrir toda emergencia posible que pudiese enfrentar tu familia, y es por ello que debe verse como un complemento a tus seguros (casa, auto, vida, gastos médicos). Los seguros te ayudan con emergencias mayores como accidentes automovilísticos, daños provocados por desastres naturales o pérdidas por robo, mientras que el Fondo de Emergencias te ayuda a enfrentar emergencias menores como urgencias médicas, alguna fuga de gas o un neumático reventado… de hecho, podría servirte incluso para cubrir el deducible de tus seguros de ser el caso.

¡Éxito!

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